“180
minutos de vida” es un proyecto artístico reflexivo que esta
estructurado en 3 murales entendiendo cada uno de ellos como unidades
de tiempo y espacio.
Cada una de estas unidades discursivas relata una historia o suceso relevante de la vida de su autor y
se materializa en un mural en el que se integran diferentes piezas
trabajadas con distintos materiales y técnicas. Dichas intervenciones
responden a un conjunto de memorias, una evocación a lo sagrado, a lo
intocable, al suceso preciado desde la subjetividad del artista.
En este caso, la inauguración de la exposición implica su destrucción.
A las 15 horas del sábado 17 de Abril y tras 180 minutos en exhibición
la obra será aniquilada. De esta manera se presenta una exposición de
piezas efímeras que sólo podrán perdurar en la memoria del espectador.
Son piezas imposibles de
adquirir, creadas teniendo en cuenta su inminente destrucción. Cada
obra presentada tiene un lapso de vida de minutos, para después ser
parte de una composición final destruida o intervenida -dependiendo del
espectador- en un acto en vivo.
Sin embargo, tras la acción las obras no quedan “inutilizadas” dentro
de la lógica del mercado del arte. El residuo es vendible. Es la
decisión del artista de no vender las piezas, implícita en su
destrucción, lo que las convierte en obras sin precio y por lo mismo
sin dueño. Con esta acción simbólica, Saner lleva a cabo un ejercicio
personal de desapego que afecta también al espectador.
Nacido en Schneidemühl en 1919 Pintor y artista de objetos, alemán. Estudia en el Instituto de Formación de Arte de Berlin.
" Los Migofs realizados en papel, alambre y plástico condensan la morbosidad y la descomposición en una danza fantasmal y fantástica"- Ruhrberg. Schneckenburger, Fricke, Honnef. Arte del siglo XX. Vol II